Desde épocas muy tempranas los artistas prehispánicos exploraron la figura humana. Observaron movimientos, posturas y rasgos que luego expresaron en la escultura y el arte pictórico cerámico. Hubo otra forma de representación que destacó en toda la región mesoamericana: las vasijas de cerámica, así como contenedores hechos de otros materiales, dotados de expresión facial y corporal. Dentro de la categoría del arte portátil, éstas han sido fuente de inspiración desde la antigüedad.

Para el alfarero o artesano-artista prehispánico, la forma, el volumen y la superficie lisa presentaron un reto y una oportunidad decorativa. Entre las más populares están las “vasijas-efigie” (que presentan rasgos tridimensionales que incluyen cabeza, extremidades y otras partes del cuerpo) y las “vasijas con cara o rostro” (una sub-categoría específica cuyos rasgos faciales aprovechan la forma de la pared y las texturas de la superficie). La variedad es mucha y muy creativa.
 
La colección está bajo la custodia de la Fundación La Ruta Maya con fines de protección, conservación, investigación, divulgación y exhibición al público con fines educativos. Por tanto, está registrada como Patrimonio Cultural de la Nación ante el Registro de Bienes Culturales del Ministerio de Cultura y Deportes.
 
Esta muestra es posible gracias a Aseguradora CONFÍO, a la familia Paiz-Schloesser, a Embapaq Movers, Comunicación Estratégica y a la hospitalidad y apoyo incondicional del Centro de Formación de la Cooperación Española (CFCE) y su personal.